NATSUKI
Sonreí, no podía evitarlo. Hacía un momento podría haberle dado una patada, pero en ese momento tan solo quería saltar sobre él y dejarme tocar tal y como me había prometido.
-Oh... ¿así que esperas lamerme sin arrancarme ni una sonrisa? ¿Crees que no me reiré como una loca cuando tu lengua se deslice por mi piel?
Avancé un paso hacia él tentadoramente.
-Dime, Shinichi, ¿qué es lo que piensas hacer para borrarme la sonrisa de la cara? Quiero saber dónde vas a colocar la lengua, las manos,... Y qué es lo que te hace pensar que correré. ¿Hacia dónde? ¿Al regazo de Kyoko, lejos de tí? ¿O de vuelta a tus brazos, como una buena chica? Dime hacia dónde quieres que corra, Shinichi.
Recorrí su cuerpo con la mirada, evaluando lo que se mostraba ante mí. Su pecho descubierto me invitaba a acariciarle y difrutar de la textura de su piel. Unos brazos fuertes, la respiración ligeramente acelerada y esa mirada penetrante, que casi parecía pegada a mi cuerpo, prometían emociones fuertes. Tuve que hacer un gran esfuerzo por no dejarme llevar, por no ir a buscar sus labios, sus caricias. Así que, conteniendo la respiración, esperé que esta vez fuese él el que se acercase a mí suplicando mi atención. No, no pensaba correr en ninguna dirección.
02 agosto 2009
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