NATSUKI
Me desperté desnuda en el bosque. No estaba segura de haber llegado a dormirme, pero al menos no había sido consciente de lo que sucedía a mi alrededor durante un buen rato.
Shinichi dejó mi ropa ante mí y se alejó. Durante un momento me dí cuenta de lo que acabábamos de hacer y me planteé qué es lo que iba a pasar entre nosotros. Al fin y al cabo todavía teníamos que seguir actuando como marido y mujer...
Me vestí con rapidez y eché a andar tras él. No sabía hacia donde estábamos yendo, pero tampoco importaba mucho, con los pocos datos que teníamos cualquier lugar era bueno para empezar a buscar. ¿Cuántos árboles puede haber en un bosque?
No llevábamos andando mucho cuando, entre las copas de los árboles se abrió un pequeño claro y pude ver el cielo. Mierda. Se nos había hecho muy tarde.
Kyoko no tardaría en volver, más nos valía dar la vuelta cuanto antes.
Shinichi iba unos metros por delante mío, sin prestar atención a lo que yo hacía o si le seguía. Podría haberme quedado dormida en el claro o podría haberme comido un oso durante el camino y no creo que se hubiese dado cuenta.
-¡Shinichi! -llamé, aferrándome a su brazo.
Se volvió con cara de enfado, pero no le di importancia. No es como si hubiese esperado que me sonriese. ¿O sí?
-Hay que volver. Ha pasado el mediodía, Kyoko no tardará en llegar.
07 noviembre 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada