SHINICHI
Natsuki se quedó medio adormilada encima de mis piernas. Nuestros cuerpos entrelazados reposaban sobre la hierba para recuperar fuerzas.
La chica se rebulló y apoyó la cabeza en mi hombro. Sus manos pasaron por mi espalda y me abrazaron casi sin fuerzas.
-Eh -Susurré-, Natsuki...
No hubo respuesta.
Permanecí en silencio durante un rato pensando qué implicaría lo que acabábamos de hacer. Durante aquella breve pausa me dio tiempo a pensar muchas cosas.
Finalmente me decidí a levantarme y dejé a Natsuki apoyada contra el árbol mientras me vestía. La camiseta y los pantalones habían formado un pequeño reguero por el suelo del bosque. Las zapatillas... habían quedado muy lejos, pero aún así también las recogí.
Natsuki entreabrió los ojos justo cuando terminaba de hacerme la coleta, así que en dos zancadas me planté frente a ella y dejé su ropa en el suelo. Durante un instante nos miramos directamente a los ojos.
Quizá ella quisiera una respuesta en aquel momento.
Le di la espalda sin mostrar el menor rastro de emoción en mi mirada y me alejé despacio.
06 noviembre 2009
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